Arquivo da categoria: Uncategorized

COVID-19: La alimentación está en las manos de los campesinos en Colombia

Comunicado de los campesinos y campesinas de Colombia

29 de abril de 2020

Nosotros, campesinos y campesinas, ciudadanos y ciudadanas colombianos, hacemos un llamado para que el país ponga a la Economía Campesina Familiar y Comunitaria en el centro de las soluciones de la emergencia que atravesamos. La coyuntura actual hizo evidente que hemos postergado la solución de problemas estructurales de nuestra sociedad. Frente a la pandemia del COVID-19, seríamos menos vulnerables a una crisis alimentaria si contáramos con avances significativos en el cumplimiento de los compromisos asumidos por el Estado colombiano en diferentes procesos sociales durante más de 20 años. Estos procesos incluyen la reforma rural integral y la sustitución de cultivos de uso ilícito, entre otros puntos centrales del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera.

La Economía Campesina Familiar y Comunitaria tiene, de tiempo atrás, condiciones restringidas de acceso a la propiedad de la tierra, al crédito, a la asistencia técnica, a la comercialización y una infraestructura adecuada. En Colombia existen entre 2’000.000 y 2’500.000 predios sin formalizar. De estos, casi el 70% corresponden a predios de pequeños propietarios y poseedores campesinos. La situación con la titulación colectiva es igualmente precaria y preocupante: al año pasado se acumulaban más de 200 solicitudes sin resolver.

Aún con todas estas dificultades, el campesinado es hoy responsable de más del 70% de la producción de los alimentos que consumen los hogares del país (Procuraduría General de la Nación, Memorando No. 005 del 27 de marzo de 2020). Pero el panorama es alarmante.  La devaluación del peso implicará alza en precios y restricciones de acceso para los alimentos importados, o que tienen un alto componente de insumos externos, y que representan al menos el 27% de la oferta. La vulnerabilidad alimentaria no es solamente un problema rural. Miles de colombianos hoy están pasando hambre en las ciudades. Por ello es necesario atender las propuestas del campesinado y construir los puentes entre los productores rurales y los consumidores urbanos, con prioridad en los sectores más vulnerables.

Los impactos del conflicto social y armado, que aún no cesa, afectan negativamente al campo y a las ciudades. La implementación del Acuerdo de Paz y la reforma rural integral son condiciones necesarias para garantizar y proteger el derecho humano a la alimentación. Reconocer esta realidad permite, asimismo, superar la actual encrucijada entre “paz-conflicto y pandemia”.

La pandemia y las medidas para su mitigación también afectan y en alto grado a las comunidades rurales y las familias campesinas, los territorios y las poblaciones históricamente afectadas por el conflicto armado, la pobreza, la marginalidad, la presencia de economías ilícitas y la debilidad institucional. Tanto por los riesgos a la salud, en territorios carentes de atención médica, como por la pérdida de ingresos, por cuenta del debilitamiento y eventuales restricciones en las cadenas de distribución, abastecimiento y comercialización de productos e insumos agropecuarios.

Los previsibles sobrecostos en la cadena de intermediación, así como el traslado de tasas de usura tanto en los insumos para los productores rurales como en los alimentos para los consumidores urbanos, son hoy una amenaza para el derecho a alimentario de toda la sociedad colombiana.

No es postergando la implementación integral del Acuerdo de Paz como se financia el camino para atender y salir de esta crisis y coyuntura.  El camino eficaz y cierto, en el corto y mediano plazo, es que la sociedad colombiana reconozca y se apropie de la reforma rural integral y el fortalecimiento de la economía campesina como condiciones necesarias para la seguridad alimentaria de todos y todas.

Tal y como explícitamente se estableció en el Acuerdo Final Para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera. Punto 1.3.4.: “Sistema para la garantía progresiva del derecho a la alimentación: en desarrollo de la obligación de garantizar de manera progresiva el derecho humano a la alimentación sana, nutritiva y culturalmente apropiada, con el propósito de erradicar el hambre y en esa medida fomentar la disponibilidad, el acceso y el consumo de alimentos de calidad nutricional en cantidad suficiente, el Gobierno Nacional pondrá en marcha un sistema especial para la garantía progresiva del derecho a la alimentación de la población rural. La política alimentaria y nutricional en las zonas rurales se basa en el incremento progresivo de la producción de alimentos, la generación de ingresos, y en general la creación de condiciones de bienestar mediante los planes nacionales de acceso a tierras, infraestructura, riego, vivienda y agua potable, asistencia técnica y capacitación, mercadeo, crédito, la promoción de formas asociativas basadas en la solidaridad y la cooperación, y demás planes establecidos en el presente acuerdo. Esta política reconoce el papel fundamental de las mujeres rurales en la contribución a la satisfacción del derecho a la alimentación”.

Por todo lo anterior,  invitamos a construir un acuerdo nacional, amplio e incluyente, que ponga en marcha un proceso concreto y eficaz de fortalecimiento de la economía y producción campesina de alimentos y garantizar de manera progresiva y sostenible el derecho a la alimentación de la población rural y poblaciones y comunidades próximas a las zonas de producción  y el adecuado abastecimiento, comercialización y distribución masiva de alimentos a los centros urbanos.

En este propósito, nos sumamos al requerimiento de “convocar de manera urgente una reunión de alto nivel de la Comisión Intersectorial de Seguridad Alimentaria y Nutricional con las organizaciones campesinas firmantes de la carta enviada al Presidente de la Republica y al Procurador General de la Nación el pasado 20 de abril de 2020”.

Así mismo suscribimos las invitaciones a “Fortalecer la producción campesina de alimentos para la vida y la paz” y a “Proteger el campesinado para proteger la vida”.

Debemos proteger el campo y la economía campesina familiar y comunitaria como la base de seguridad y soberanía alimentaria y de la recuperación económica del país. Debemos rechazar la imposición de medidas que debilitan la producción campesina y aumentan los riesgos de hambre en el país.

FIRMAN

Grupo de Trabajo “Estudios Críticos de Desarrollo Rural” del CLACSO

Reflexiones sobre los tiempos de COVID-19 en el campo latinoamericano

Comentários de especialistas do GT Estúdios Críticos de Desarrollo Rural del Consejo Latino Americano de Ciencias Sociales (CLACSO)

22 de abril de 2020

Desde Ecuador, Bolívia, Paraguay, México, Colombia, Guatemala, Cuba y Argentina

 Ecuador  

Stalin Gonzalo Herrera Revelo (IEE). Estamos junto con Brasil en la gran emergencia, el gobierno hace política de contención de salud intentando salvar a las élites, que la crisis sirva para avanzar en la política neoliberal. La firma de libre comercio con Europa, reforma laboral, gobierno sin fuerzas para contener la salud por lo que la pandemia avanzó aceleradamente en Guayaquil y otras provincias. Los sectores campesinos tienen menos salud y condiciones por lo que varían las respuestas, los campesinos se convierten en la retaguardia de la pandemia en la producción de alimentos y contención de la crisis. Preguntarnos cómo acompañarlos, pues la producción familiar es un medio para la crisis. Todas las lecturas son catastróficas…

 Bolivia 

Claudia Pilar Lizarraga Aranibar (JAINA). Nuestro país no tiene la posibilidad de prevención temprana, en Tarija no se han hecho más de 17 pruebas, que cuestan de a cien dólares cada prueba. Estamos en una situación de dictadura estatal y ahora médica, se han suspendido las elecciones y se generan cercos donde está más fuerte el MAS, como en El Alto o Chapare; se dice que se está llevando la posibilidad para contagiar a la población. Situación que merece ser contada y difundir lo que sucede, el tema alimentario es un rol fundamental para articular alternativas desde el campo hacia la ciudad pero también de rebote para diseminar el contagio a las áreas rurales, en diferentes lugares se han desarrollado experiencias interesantes de autonomías indígenas para resguardarse.

 Paraguay 

Alhelí González Cáceres (CERI). La situación es compleja, tenemos un análisis que el coronavirus evidencia una situación capitalista de la lógica cómo se mueve, el colapso de la salud es la mercantilización, décadas de medidas neoliberales nos explotan, mucho antes de la pandemia ya vivimos en vulnerabilidad de salud, educación y alimentaria. En ese sentido, el gobierno ha implementado medidas que lejos de buscar a las clases más poderosas con mayor renta que no han aportado, sean quienes todavía se ven beneficiados. El gobierno tiene política de endeudamiento que ya supera las reservas nacionales, hasta hoy no se ha traducido en equipamiento para garantizar el equipamiento médico a pesar de los cien millones de dólares para el sistema previsional para subsidios de trabajadores, más de 7 mil empresas lo han solicitado.  No se está viendo cómo las empresas pequeñas y medianas pagarán salarios, se repunta en toda la región contra los trabajadores públicos como desvalorización de la fuerza de trabajo, eliminación de contratos colectivos y derechos históricos de la clase trabajadora. No existen políticas claras para los pequeños productores, más de 8000 mil personas pasan hambre en Paraguay pero se organizan ollas populares pues las respuesta del gobierno son muy lentas. 

Miguel Hermenegildo López (CERI). Algunas cosas puntuales que se dan en Paraguay: La ayuda social y el apoyo de subsidio no llega efectivamente o directamente no llega a la población más carenciada y a los trabajadores cuentapropistas y del subempleo (71% de la PEA). Ya hay cerca de 40 trabajadores que perdieron el empleo, dentro de un proceso de despidos ilegales y la ambigüedad de las disposiciones del Ejecutivo y la actitud benevolente del Ministerio del Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Las ayudas de programas sociales del Gobierno fueron adelantados, eso ayudó momentáneamente a aplacar la situación de una franja de la población, entre tercera edad y pobres por debajo de la línea de miseria. Sin embargo hay una masa mayoritaria que sigue aguantando la cuarentena en medio del hambre y la falta de respuestas. Las poblaciones indígenas sesgadamente recibieron víveres para unas semanas, mientras el campesinado pobre sigue fuera de la agenda del Gobierno y de la emergencia sanitaria. Como telón de fondo, la corrupción de los funcionarios del Estado y sus aliados empresarios, con sus múltiples esquemas de delinquir, sigue operando. En paralelo a las malversaciones y actos de corrupción “convencionales”, también medran con las compras sanitarias para intentar equipar al agobiado y destruido sistema de salud que sigue sin estar preparado. En este contexto, por presión de los sectores empresariales, la Unión Industrial Paraguaya y los agroganaderos, del negocio del extractivismo, el Gobierno anuncia la inminencia del levantamiento parcial de la cuarentena, con la teoría de la inmunidad de la manada, que a juzgar por los escasos datos e informaciones claras con que se cuenta actualmente, puede resultar en una condena de muerte para la población más vulnerable. En el ámbito de deudas y finanzas, todos los esfuerzos oficiales apuntan a salvar bancos y agencias financieras, mientras estas no plantean salidas a la población. Un capítulo puntual afecta a los paraguayos que volvieron del exterior después de perder sus empleos y son tenidos en condiciones precarias, bajo carpas, en los puentes de frontera, mientras lentamente son llevados a otros sitios de cuarentena, tras haber sido sometidos a hacinamiento y riesgos de mayor contagio. De hecho, en los lugares de cuarentena obligatoria a los retornantes ya empezaron a detectarse infectados por Covid-19. Desde el ministerio de Hacienda el anuncio más fuerte es que el país necesita adquirir nuevas deudas para soportar la crisis que se avecina, mientras la población sigue preguntando a dónde fueron a parar los USD 1.600 millones de préstamo reembolsable que tomó el gobierno de organismos financieros internacionales apenas iniciada la cuarentena. La situación en general con la que el Gobierno busca instalar prácticas de control totalitarios, ya está generando acciones de violación de DDHH reiterados contra la población. Detenciones ilegales, maltratos e imputaciones del Ministerio Público. Hay un endurecimiento de la acción de la policía contra grupos de población empobrecida y no perteneciente a las clases económicamente privilegiadas. La educación es el otro gran problema que enfrenta el país en este contexto. Desde el Ministerio de Educación impulsan la educación virtual como salida para no perder el año escolar, en un contexto en donde el 80% de los estudiantes no accede a Internet y tiene serias brechas tecnológicas y de conectividad. Y en un escenario en donde la decisión más importante es comer o nada.

 México 

Carlos Andres Rodriguez Wallenius (UAM-X). Esta puesto un panorama muy complicado pues no solo estresa el impacto en la salud de la población en zona suburbanas sobre todo ahora, sino que se ha juntado con un conflicto político del gobierno de López Obrador ya que la derecha aprovecha la coyuntura para impulsar una ofensiva agresiva hasta golpista para debilitar al gobierno federal. Eso ha hecho que los medios de comunicacion se vuelvan un espacio de la derecha para pegar al proyecto que enfrenta las medidas de salud, pero sobre todo el proyecto económico desarrollista y posneoliberal como le llama AMLO, por lo que se acentúan las tensiones en regiones ya que gobernadores no hacen caso a medidas económicas y de salud. No solo los efectos en salud pública, el gran problema de la crisis económica comienza a sentirse, el gobierno federal espera atender con sectores medios de la economía popular, sectores campesinos y pesqueros y comercio informal; pero las grandes empresas están muy agresivas porque no hay un plan de rescate a estos sectores. En el sector rural, igual que en otros países, en México emerge esta fuerza que tienen los campesinos y pequeños productores como alternativa para generar espacios de distribución de alimentación y cierta soberanía alimentaria para el próximo periodo que se viene. Ahora en México es tiempo de siembra y las organizaciones campesinas piden apoyos para poder tener condiciones para producir los alimentos básicos, este es otro frente. En vista de los impactos del contagio ha sido sobre todo en las urbes, el espacio campesino surge como una posibilidad de atender para que se pueda ver una eficiencia en la alimentación. Es interesante cómo fortalecer el movimiento campesino, sino de pensar también este conflicto con la derecha de posicionar las propuestas campesinas que pueden darle un giro a esta crisis.

Eliud Torres Velázquez (UAM-X). Quedarse en casa es una posibilidad que no todos tienen, pero también puede ser una decisión informada sobre los acontecimientos mundiales, el saber científico y la incertidumbre local. En una emergencia sanitaria donde escasean insumos básicos para sobrevivir, lo que menos se atiende es la salud mental pero las condiciones psicológicas se van deteriorando conforme avanzan la pandemia y los días bajo las medidas de encierro. Veo con preocupación el muy probable incremento de conflictos emocionales, domésticos y comunitarios ante las precarias condiciones socioeconómicas en las que muchas familias, tanto urbanas como rurales, se ven obligadas a convivir por la suspensión de actividades públicas por la cuarentena. También es muy posible que en los próximos meses se incremente el número de suicidios, depresiones, obsesiones y ansiedades; en Chiapas, un hombre se ahorcó al saberse positivo de covid y quedó colgado durante varias horas pues nadie quería bajar el cuerpo ante el miedo de autoridades y comunidad de infectarse. A cada vez menor edad se están consumiendo sustancias para sentirse mejor, tales como medicamentos, alcohol y drogas que gestan conflictividades en quien las consume pero también con quienes se convive. En el ámbito familiar, la histórica carga de trabajo doméstico y de violencia machista que sufren las mujeres se incrementa, también el maltrato infantil puede ser un recurso más frecuente ante las labores y preocupaciones adultas, tareas escolares en casa e inquietudes infantiles en encierro. Los conflictos por la convivencia cotidiana y la falta de privacidad aparecerán en estas semanas de confinamiento, los primeros estudios “pospandémicos” en Wuhan revelan el incremento de divorcios y enfermedades mentales. Finalmente, en el ámbito comunitario se presentan riñas por convivencia diaria sobre espacios comunes o responsabilidades compartidas exacerbadas por los individualismos, mientras que el deterioro de la economía local y los desempleos generan preocupación, estrés, insomnio y zozobra ante las incertidumbres venideras.  

 Colombia 

Natalia Espinosa Rincon (FEAR/PUJ). Acá parece algo curioso pues de alguna manera le ha servido al gobierno para impulsar sus reformas que por el paro nacional se habían frenado un poco, reforma laboral, pensional y tributaria. Parece que con la pandemia le ha venido más fácil al gobierno para apoyar al sector bancario, el sistema pensional subsidiará un poco. Hay crisis del sector salud muy fuerte, han aparecido números inexistentes en el sistema para recibir subsidio, un nivel de corrupción, muy malas decisiones como la línea de crédito especial que en realidad fue para grandes productores y empresas que apoyaron la campaña de Duque. No entendemos como el gobierno destina ahora para armas. Hay una preocupación muy grande, pues por ahora no ha llegado el virus pero en el campo no tienen un centro médico o de salud para atender la situación, también vemos que siguen asesinando a los líderes, en lo que llevamos de media cuarentena van más de diez lideres asesinado. El estado no da respuestas, en algunos territorios hay grupos armados al margen de la ley que dictan medidas de confinamiento y limpieza social, los asesinan o corren de la región. El gobierno avanza con la erradicación forzada de cultivos, termina afectando los cultivos y fuentes hídricas aunque estas erradicaciones no deberían hacerse en este momento. Las comunidades están intentando autogestionar esta crisis, experiencias importantes como las guardias indígenas cerrando sus territorios para prevenir, experiencias de trueque entre productores de distintas regiones rural-urbano. Finalmente, se sigue pensando que el campesino es muy importante pues es quien produce la comida pero no hay muchos apoyos.  

 Guatemala 

Mario Enrique Sosa Velásquez (ISE). En enero asumió un nuevo gobierno, es la continuidad de sumisión a EUA y ejecución de mandatos de la oligarquía guatemalteca, una fuerza política que como las anteriores está influida por la casta militar y grupos vinculados con grupos delincuenciales. Inicia un proceso de políticas de continuidad neoliberal y de intento de aprobación de leyes para lograr un conjunto de inversiones relacionadas con el modelo de acumulación dominante. En ese contexto, comienza a registrarse los casos de covid19, ya sabíamos pero esta pandemia iba a impactar en un país donde el más de 60% está en pobreza y miseria, con un sistema público desmontado desde los noventa sin capacidad de reacción… estamos en el inicio de la fase 2 y le ha dado tiempo al gobierno pero el sistema de salud pública no aguanta, los médicos denuncian que no hay material para su trabajo. El Estado no tiene la capacidad para detectar los casos, especulamos que pudiese haber muchos más casos que no están siento reportados pues no tienen la capacidad. Observamos una serie de políticas y efectos justificados en la pandemia, proyecto de ley de ajuste a la ampliación presupuestal que el 8% está orientado a atender este problema y el resto es para las políticas de apoyo al sector privado organizado, a la oligarquía que domina la economía del país. Hay miles de despidos, adicionalmente esa política de medios de comunicacion de aterrorizar con la pandemia produce acciones de intentos de linchamiento contra deportados, los gringos intensifican las políticas de deportación, lo vemos acá con el envío de decenas de deportados que sí vienen contagiados con covid, estos están siendo objeto de agresiones físicas cuando llegan al país y a sus comunidades. En el ámbito rural, las organizaciones hacen propuestas que ponen en la agenda una serie de problemas de los últimos tiempos, exigencias de apoyo a la producción campesina de pequeños productores, varias organizaciones se han articulado para las propuestas de corto y mediano plazo para motivar la economía y alimentación solidaria. Las comunidades emergen con posibilidades de instituir políticas comunitarias de atención a la pandemia, no solo de vigilancia y apoyo solidario a las familias afectadas por covid, sino también en dirección a normar la movilidad y distanciamiento social necesario.

 Cuba 

Angelina Herrera Sorzano (UH). Yo no podré estar con ustedes en la reunión, pero les comento que un grupo de jóvenes de la facultad de Geografía están laborando junto con el Ministerio de Salud Pública para la toma de decisión con la covid 19, se realizan mapas a nivel de área de salud para ver las personas mayores de 65 años y los que tienen alguna de las patologías que agravan a los enfermos como hipertensos, etc. Todo esto para prevenir y tratar de disminuir el número de muertes. A estas personas se les distribuye unas gotas homeopáticas para levantar las defensas. Se están realizando más de 1000 pruebas diarias para detectar enfermos y un % de los analizados son asintomáticos, esto es un verdadero problema porque pueden existir enfermos que no tienen síntomas. En la universidad nos mandaron a la casa y estamos trabajando a la distancia y recibimos salario completo, este tratamiento le han dado a todos los que pueden trabajar a distancias, los que no el primer mes cobran 100% y a partir del 2do mes el 60%. La vigilancia para sospechosos y los enfermos ingresados en hospitales el tratamiento y exámenes son gratuitos. Muchos de nuestros médicos y trabajadores de salud están ayudando a otros países. Pero necesitamos respiradores y por el bloqueo no se han podido comprar. Estas son algunas de las acciones realizadas por nuestro país para salir de esta pandemia que no se sabe hasta cuándo durará. Ah se me olvidaba hace un mes todas las clases están suspendidas. Si pueden compartan estas cuestiones para que se vea como luchamos con la pandemia desde este pequeño país de Caribe. Fuerza compañeros, Saludos cariñosos.

Wendy Castañeda Abad (UH) Hay el reconocimiento de los médicos y el gobierno por la estrategia de solidaridad, apoyando cerca de 12 países. Tenemos más de mil casos y 40 muertos para once millones de habitantes. En el tema alimentario se mantienen la canasta básica y liberamos algunos productos que se mantienen ahí, hay venta liberada que se limitó para incrementar la canasta básica y que llegue a cada familia. China ha apoyado hasta con arroz, se suspenden las rentas en unidades gastronómicas pues no se cumplían las normas de distanciamiento. Garantizar el transporte a las personas que mantienen actividades, la producción de alimentos será difícil pues la población está envejecida y se está redistribuyendo para la renta de comercialización, se suspenden las ferias grandes. El acceso es difícil, pues los productos de limpieza como el cloro escasean pero se ha buscado garantizar. Ancianos y veteranos de guerra se les da atención especializada, los estudiantes de medicina están dando seguimiento desde los consejos populares, cada ocho días se les da por un monto pequeño una canasta básica. En donde se detectan casos están cerrados, nadie entra ni sale, por lo que se tienen que reorganizar para entregar las canastas. Se han cerrado fronteras pero ha habido vuelos humanitarios, hace dos días para México. Quienes vuelven se tienen en aislamiento por 14 días para observar y luego se pueden ir a sus casas, nuestro sistema de salud no ha colapsado, se han habilitado nuevos espacios como Universidades para casos sospechosos, los confirmados en Institutos. Las comunidades se están organizando para hacer donativos y habilitar espacios de atención. Los policías están en las calles para ayudar e informar a la población ante alguna necesidad especifica.    

 Argentina

Mercedes Ejarque (INTA). Vivo en la Patagonia, en esta zona de la Argentina hay cierta preocupación pues estamos restringidos de movilidad, las actividades económicas han parado y a nivel nacional las actividades agropecuarias. En zonas hubo restricciones para el trabajo en el agro y apenas comienzan a reactivarse, la Patagonia es un área muy extensa y hay lugares muy distantes de los centros urbanos por lo que hay la preocupación de cuando se levante, hay dudas sobre cómo responder cuando acabe. Se ha puesto bastante de la educación virtual que es imposible por la falta de conectividad para mantenerla, se han difundido cuadernillos en zonas rurales para hacer en casas. De a poco todo esto se ha ido resolviendo, lo que es más importante en estas zonas no ha llegado demasiado el virus. En las ciudades de la Patagonia las ferias fueron suspendidas desde hace casi un mes y muchos productores esto ha sido serio pues no hay comercialización, algunos caso han desarrollado venta vía whats o alguna plataforma digital, en otras los consumidores vinculados se juntaron con los productores para elaborar estrategias para sostener la actividad pero están limitadas las condiciones para la comercialización. El estado argentino ya venía con crisis, por lo que está asignado para el sistema de salud y población vulnerable, se vuelve a poner en los discursos públicos las exportaciones. Hay una revitalización de la agricultura familiar, se ha difundido mucho el comprar local pero en lo concreto no ha habido demasiado desde el ministerio para fortalecer estos canales.

Juan Wahren (IIGG/UBA).  Estamos en una crisis civilizatoria que ilustra un poco ahora con el virus. Tienen una pata climática, alimentaria y gubernamental en el sistema capitalista explotador. Lo inédito y difícil de explicar, por la incapacidad de tener herramientas para explicar y comprender estas situaciones, por ejemplo, el precio del petróleo que antes sostenía la economía. Qué herramientas para pensar, hay más dudas e incertidumbres sobre lo que va a suceder y cómo lo podemos explicar… cuál es la crisis del posdesastre y que herramientas tenemos para pensar a mediano plazo. En términos sanitarios, la curva en Argentina esta achatada, es histórica la crisis de salud estatal-sindical-privado, no sabemos bien cómo terminará y está respondiendo, el personal se contaminó en un hospital privado y es un problema de los gobiernos. En términos sociales y económicos se detonará más, hay una militarización de la presencia en las calles que no se veía desde la dictadura, pues están los militares tomando la temperatura y medidas que están prohibidas para hacer ellos. En los mundos rurales, hay una potenciación de algunos procesos de comercialización de agroecología que llegan a las ciudades más visibles y han recibido los precios de venta directa en algunas de las grandes ciudades, Patagonia, Mendoza, La Plata, Córdova, aún en escala micro pero se ha multiplicado.  Hay una crisis de precios que exceden, hay incertidumbre de qué pasará antes y después. Empezar a pensar qué podemos hacer desde el GT…

COVID-19 no mundo rural brasileiro, algumas reflexões

Comentários de especialistas do GT Estudos Críticos de Desenvolvimento Rural do Conselho Latino Americano de Ciências Sociais (CLACSO)

22 de abril de 2020

Débora Assumpção e Lima (USP). Vemos cuestiones estructurales del virus con el sistema de monocultivo y que está alimentando un sistema global, los seres humanos estamos viendo esta pandemia, reflexionar cómo estamos viviendo en este mundo. Tengo una carpeta que puedo compartir de artículos que han salido y de movimientos sociales. Hay crisis política con el gobierno de Bolsonaro, hay ahora 16 procesos de impeachment que pueden iniciar en cualquier momento, según el ejecutivo, presidencia y congreso. Hay grandes posibilidades de que las elecciones de ayuntamiento y municipal sean canceladas este año. El gobierno empezó a hacer un programa de aportes asistenciales para las clases más bajas, y los agricultores familiares y pescadores pueden acceder a este programa pero quienes no tengan título de tierra o algún documento no puede acceder. El último año ha sido muy violento en el campo brasileño, la mayoría está afectando, el movimiento de pequeños agricultores junto con el MST están presentando una propuesta para el gobierno federal para comprar los alimentos a la agricultura familiar. El gobierno abrió una posibilidad de apoyar pero con los juegos políticos no vemos cómo va a pasar. El MST ha dotado de 500 toneladas de alimentos para ayudar en las periferias de las grandes ciudades, hay varios grupos que se movilizan y crean circuitos de apoyo en los barrios pero no tenemos cómo mapear esta cuestión, solo mediante whats. Hay guardias indígenas que defienden sus territorios con vigilias, poniendo piedras para no dejar pasar carros pero la policía entra sin razón en algunas tierras de Minas Gerais. En donde había una barrera natural ahora con las rondas policiales ya empezaron las contaminaciones en tierras indígenas, la muerte de un joven y en lugares más alejados, es una situación de calamidad pública en Amazonas, el sistema de salud esta totalmente saturado. Creemos que la contaminación ha de ser 3 a 5 veces mayor a los números que da el gobierno. Los jornaleros y trabajadores migrantes están regresando a sus territorios pero esto amplia la probabilidad de contaminación y disminuir el abastecimiento de alimentación, tenemos grandes pajas de inversiones a los centros de abastecimiento nacional, hay una gran baja en los últimos cuatro años y ahora hay grandes posibilidades de una crisis alimentaria en los próximos meses.       

Mónica Cox de Britto Pereira (UFPE). Estamos en casa pero la vida está muy apurada. Agregando unas cositas para reflexionar desde los mundos rurales me parece que en este momento estamos en todas las provincias con sistemas de salud saturados, estamos frente a una crisis muy amplia del sistema capitalista no solo es sanitaria, la sociedad está muy enferma y es muy rápido el contagio, la curva en Brasil fue muy rápida, en Recife estamos con el tema de que no hay condiciones de trabajo para los enfermeros y médicos, en Pernambuco 30% de los contagios esta con los trabajadores de la salud. La ciudad está completamente sin condiciones para este momento, estamos haciendo un 50% de cargamento pues en las villas recién está haciendo el movimiento desde las comunidades que hacen un esfuerzo por sus políticas comunitarias. La campaña de mascarillas y equipamiento pues no llega a la gente, ahora están con el tema de la renta que llevó a la gente a las calles, hay filas enormes en los bancos y trae un gran tema del contagio. La Universidad está muy perseguida en este gobierno, pero las investigaciones para avanzar con la respuesta para la pandemia hay un poco más de presencia para valorar a los funcionarios públicos y científicos. Hay un crecimiento muy fuerte del circuito corto, hay muchas redes y formas de abastecer la ciudad, siguen las ferias y articulación nacional de agroecología, la importancia de las ferias y su comida sana a diferencia del otro modelo del supermercado. Por otro lado, esta fuerte la propaganda del agronegocio, está abasteciendo la ciudad y eso está en la tele. No ha llegado fuerte el virus en las áreas rurales pero ahí está ya.     

Eraldo da Silva Ramos Filho (UFS). Primeras líneas de reflexión para instrumentalizar nuestras acciones…  problemática mundial más enfrentada, viendo que impone nuevas formas para enfrentarlas. La profundización de la crisis del capital se ve en todos lados, posibilidades para profundización del neoliberalismo y elites agrarias, industriales o financieras. Imponen un desafío sobre cómo responder, se presentan diferentes condiciones para actuar en el espacio público de la calle-campo-mar. Hay mucha preocupación por la seguridad de la salud, militante e intelectual para impulsar cambios profundos… tenemos que reinventarnos, vivimos una disputa entre las élites que se presenta como la novedad de la extrema derecha fascista, evangélica, latifundistas y militarizada con los tradicionales que se articulan en la derecha. Ambos desde el gobierno nacional, se disputan la narrativa entre los grupos de extrema derecha y derecha, la crisis pandémica, haciendo fuerte presión contra el gobierno pero en alianza con ellos, la Cámara de diputados, las elites antiguas están en el poder judicial, los tres poderes están disputando la narrativa y la influencia desde su perspectiva de poder en las actuaciones concretas para sanar la pandemia. Hay presupuesto público destinado a becas para la pobreza desde este mes hasta dos próximos, esta coyuntura nos presenta un seguimiento de la sociedad que se parece muy pequeño pero que ha impulsado todas las luchas y salidas a la calle, de gente que se aglomera enfrente a los cuarteles del ejército. El presidente y los ministros están en favor de las medidas pues el gobierno se ha militarizado desde el primer eslabón. Hay un desfase del gobierno civil, desde la esfera de la gobernanza pública, en los sectores de la burguesía urbano industrial no hay ruptura. Mirando el campo, la caída del PT eliminó la posibilidad del diálogo con la sociedad, todo lo que sean ideas progresistas, es muy difícil llevarlas a la población. El agronegocio y la minería, los sectores financieros internacionales dominan la narrativa y las soluciones son presentadas para garantizar la seguridad alimentaria. Las redes globales del supermercado controlan toda la distribución de la producción agrícola alimentaria de la población, en varias provincias del país por el aislamiento las ferias están prohibidas, en contra parte los movimientos campesinos, agricultores familiares, los pequeños comerciantes de proyectos alimentarios están construyendo posibilidades para comercializar reinventando la relación campo-ciudad. La tendencia manteniéndose el aislamiento social, es que los circuitos cortos de abastos tienden a ser criminalizados, pondrán tensión en los procesos organizativos. La agricultura campesina, la pesca artesanal, son grupos no protegidos por la contaminación del virus. En Sergipe las personas que presentan el virus son rechazadas por las propias comunidades tradicionales, es preocupante, ver cómo tendencias que anuncien otras relaciones campos-ciudad e intracomunitarias. Para este grupo un desafío es aprender cómo el proceso de la pandemia influye en el movimiento de capitales, concentración y descentralización… ¿qué pasa en el capital financiero? ¿A qué dirección va? ¿Cómo garantizan la acumulación?… tiende a alinearse con EUA y profundizar su condición subordinada en el sistema-mundo.

HAAL: nova revista de história agrária lançada

Do site https://www.haal.cl/index.php/haal

Historia Agraria de América Latina (HAAL) es una revista académica del Centro de Estudios de Historia Agraria de América Latina (CEHAL), institución autónoma establecida en Santiago de Chile en 2017. El propósito de HAAL es promover y difundir la investigación científica y el debate interdisciplinario sobre la historia de las sociedades rurales de América Latina y el Caribe. La revista privilegiará la publicación de investigaciones que analicen nuevos tópicos y problemas, propongan contribuciones teórico-metodológicas y/o elaboren nuevas interpretaciones. Los manuscritos deben ser originales y no estar en proceso de evaluación en otra revista. HAAL también recibe manuscritos de economía, antropología, ciencia política, sociología y otras disciplinas que examinen asuntos de la sociedad rural con una perspectiva histórica. La revista publica artículos y reseñas de libros en español, inglés y portugués. Asimismo, contempla números especiales con editores invitados. Los manuscritos son evaluados por los editores y sometidos a doble evaluación ciega de pares. HAAL es publicada en forma semestral y su contenido es de acceso abierto a través de su página web.

Vol 1No 01 (Abril 2020)

Convocatoria

Segundo número de la revista Historia Agraria de América Latina (HAAL) Plazo de envío: 5 de Julio de 2020

Historia Agraria de América Latina (HAAL) invita a la comunidad académica a presentar artículos inéditos sobre cualquier tema, región y período para su segundo número, a publicarse en noviembre de 2020Los manuscritos pueden ser presentados en español, inglés y portugués, deben ser originales y no estar en proceso de evaluación en otra revista. HAAL también recibe manuscritos de economía, antropología, ciencia política, sociología y otras disciplinas que examinen asuntos de la sociedad rural con una perspectiva histórica. La revista privilegiará la publicación de investigaciones que analicen nuevos tópicos y problemas, propongan contribuciones teórico-metodológicas y/o elaboren nuevas interpretaciones. Los artículos deben tener una extensión de entre 8000 y 9000 palabras. Las reseñas de libros deben tener una extensión aproximada de 1500 palabras.

Las normas de presentación se pueden consultar en el siguiente link: http://www.haal.cl/index.php/haal/instruccionesenvio

El envío de manuscritos puede hacerse por medio de la plataforma de HAAL en el siguiente link: http://www.haal.cl/index.php/haal/user/register?source=

Para consultas, por favor escribir a

Claudio Robles: claudio.robles@usach.cl

Anna Cant: a.cant1@lse.ac.uk

Manifesto desde los Zapatistas en México

LLAMAMOS A NO DEJAR CAER LA LUCHA CONTRA LA VIOLENCIA FEMINICIDA, A CONTINUAR LA LUCHA EN DEFENSA DEL TERRITORIO Y LA MADRE TIERRA, A MANTENER LA LUCHA POR L@S DESAPARECID@S, ASESINAD@S Y ENCARCELAD@S, Y A LEVANTAR BIEN ALTO LA BANDERA DE LA LUCHA POR LA HUMANIDAD.

LLAMAMOS A NO PERDER EL CONTACTO HUMANO, SINO A CAMBIAR TEMPORALMENTE LAS FORMAS PARA SABERNOS COMPAÑERAS, COMPAÑEROS, COMPAÑEROAS, HERMANAS, HERMANOS, HERMANOAS.

LA PALABRA Y EL OÍDO, CON EL CORAZÓN, TIENEN MUCHOS CAMINOS, MUCHOS MODOS, MUCHOS CALENDARIOS Y MUCHAS GEOGRAFÍAS PARA ENCONTRARSE. Y ESTA LUCHA POR LA VIDA PUEDE SER UNO DE ELLOS.”

DESDE LAS MONTAÑAS DEL SURESTE MEXICANO.

Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Subcomandante Insurgente Moisés.México, marzo del 2020.

A violência no campo aumentou em 2019, diz CPT

pela Comissão Pastoral da Terra

No dia 17 de abril, sexta-feira, Dia Mundial de Luta Camponesa, a Comissão Pastoral da Terra (CPT) lançará sua publicação anual, Conflitos no Campo Brasil 2019. É a 34ª edição do relatório que reúne dados sobre os conflitos e violências sofridas pelos trabalhadores e trabalhadoras do campo brasileiro, neles inclusos indígenas, quilombolas e demais povos tradicionais.

>>> (OTHER LANGUAGES)

Devido à pandemia do Covid19, o lançamento será feito a partir das 10h00, de forma digital no site e redes sociais da CPT. No mesmo horário será realizada uma live com a participação do coordenador nacional da CPT, Paulo César Moreira, a professora da Universidade Federal de Goiás (UFG), Maria Cristina Vidotte e o jornalista e colaborador da CPT, Antônio Canuto.

Conflitos e violência no campo crescem em 2019

O relatório mostra que em 2019 a violência no campo aumentou em relação a 2018. 14% de crescimento no número de assassinatos, passando de 28 para 32; 7% nas tentativas de assassinato – 28 para 30 e 22% nas ameaças de morte, que passaram de 165 para 201. De acordo com os dados do Centro de Documentação Dom Tomás Balduino, da CPT, 2019 também registrou o maior número de assassinatos de lideranças indígenas dos últimos 11 anos. De 9 indígenas assassinados em conflitos no campo no ano, 7 eram lideranças.

Além disso, mais uma vez os conflitos pela água que, em 2018 já haviam batido recorde com 276, aumentaram vertiginosamente. Foram registrados 77% a mais desse tipo de conflito em 2019.

Para saber mais e baixar o relatório, veja:

https://www.cptnacional.org.br/publicacoes/noticias/conflitos-no-campo/5162-sugestao-de-pauta-cpt-lancara-o-relatorio-conflitos-no-campo-brasil-2019-nesta-semana

Via Campesina lança plataforma de protesto virtual

Ver matéria em:

#StayHomeButNotSilent – In times of pandemic, peasants are united to feed the people!

COVID y los trabajadores agroindustriales peruanos

por Ana Lucía Araujo Raurau*

Uno de los pilares del discurso que legitima el modelo del agronegocio en el Perú es la amplia y ascendente capacidad de las empresas agroindustriales para generar empleo formal. Efecto del progresivo crecimiento del sector y de su participación en mercados internacionales; lo que, a su vez, ha sido posible gracias al soporte sostenido del Estado a través de normas de fomento (como la Ley de promoción del sector agrario), la implementación de un régimen laboral que flexibiliza las relaciones de trabajo, y de subsidios públicos provistos con exclusividad a dichas empresas (Eguren y otros, 2017). Así, para el 2018, cerca de 300,000 personas fueron contratadas formalmente por las agroindustrias; aunque esta cifra ascendería al doble o triple si se sumase el empleo generado en rubros asociados según portavoces del gremio empresarial (Del Castillo, 2019). Como cereza del pastel de sus bondades, el sector se atribuye también los patrones de reducción de la pobreza y pobreza extrema de los territorios en los que operan.

Ahora bien, ¿cuál es la situación del sector agroindustrial en la crisis sanitaria en la que vivimos? El comunicado y posterior resolución emitida por el MINAGRI muestra evidentes contradicciones. Por un lado, enuncia la no paralización de la actividad agropecuaria con el fin de “asegurar la adquisición, producción, y abastecimiento de alimentos […] para la venta al público”-entiéndase, la producción esencial para el mercado interno-; por el otro, incluye en su listado el permiso de circulación al personal abocado a la “importación y exportación de productos agropecuarios”. Así, las grandes empresas orientadas por ejemplo, al cultivo de caña de azúcar para la producción de biocombustible, o de espárrago verde para la exportación al mercado europeo tienen pase libre para seguir. Como única restricción establecida, éstas pueden contratar sólo al número indispensable de trabajadores; disposición abierta que ha permitido, en la práctica, que las empresas sigan convocando a una vasta cantidad de asalariados a laborar en sus fundos.

Continuar leyendo en

http://www.noticiasser.pe/opinion/entre-la-precariedad-laboral-y-la-crisis-sanitaria-la-situacion-de-los-trabajadores

*Antropologa por la PUC-Perú. Miembro del FARS, sección de Estudios de Alimentación, Agricultura y la Sociedad Rural de la Associación de Estudos de América Latina (LASA). Publicado por la Asociación Servicios Educativos Rurales (SER).

Problemática alimentaria y crisis sanitaria en Ecuador

Por Francisco Hidalgo Flor

Doutor Hidalgo Flor é Profesor de Sociología Agraria en la Universidad Central del Ecuador, investigador de Sipae (Sistema de Investigación Agraria) e colega do Grupo de Trabalho em Estudos Críticos do Desenvolvimento Territorial de CLACSO.

La crisis provocada a nivel mundial por la pandemia del Covid – 19 está dando la vuelta a todo, nada está quedando en su lugar, empezó siendo un problema sanitario, pero alcanza a poner en cuestión al conjunto del modelo civilizatorio levantado en los últimos setenta años, luego de la posguerra de mitad del siglo XX para acá, esto es el capitalismo globalizado.

En algunas regiones y países con mayor complejidad que en otros, y al parecer las evoluciones en el Ecuador están quedando entre las de mayor drama: ¿Quién no quedo estremecido con las imágenes que los medios de comunicación, nacionales[1] e internacionales, transmitieron el 1 de abril, la exposición de cadáveres en las vías públicas de la ciudad de Guayaquil y la quema de llantas en las barriadas que acumulaban muertos por varios días? Al momento de escribir este artículo se reconoce oficialmente que los datos generados tienen subregistro[2].

Una de las cuestiones que ha emergido en su gravedad es la problemática alimentaria: hay países enteros que tienen dificultad para acceder a alimentos, y en otros países hay zonas, como las barriadas populares, que tienen muchas trabas para acceder a alimentos, además que las cadenas privadas de expendio solo se ubican en zonas de ingresos medios y altos, pero no en los espacios donde viven poblaciones con ingresos bajos. Añadiendo que la situación sanitaria demanda alimentos frescos y sanos, no solo enlatados o envasados, pero aún producidos con insumos contaminantes.

Es la consecuencia de setenta años de un sistema corporativo que construyó a nivel mundial la concentración de la producción y del comercio alimentario, basado en una injusta e irracional división internacional, sostenida sobre la base de tratados comerciales, bajo auspicio de la OMC, que monopolizó fertilizantes y semillas, que obligó a que las mejores tierras del mundo se orientaran a los productos que demandan los países centrales y las grandes transnacionales de consumo, y volvieran dependientes de alimentos a la mayor parte de países en África, Asia y Latinoamérica.

Lo que es peor, en los últimos años, con la promoción de los agrocombustibles, que la producción fuera a alimentar automóviles y la monopólica industria de cárnicos.

Irracionalidad pues aleja la producción de alimentos de las necesidades de las poblaciones humanas circundantes, es más se impone un modelo que obliga a los campesinos a abandonar sus mecanismos de cultivos tradicionales al ritmo que multiplica fertilizantes y semillas de marca transnacional.

Un ejemplo de ello es Ecuador, las mejores tierras del país, aquellas con mayor fertilidad de suelos, con acceso a riego, ubicadas en las zonas planas y valles, conectadas con las principales vías de transporte, con gran apoyo estatal, están orientadas a productos que se consumen en Europa, Estados Unidos o China: camarón, banano, flores.

Los productos agrícolas para el mercado nacional se producen en tierras de poca fertilidad, con poco o ningún riego, alejadas de las principales vías, con escaso apoyo estatal, en unidades productivas pequeñas o medianas: maíz suave y maíz duro, plátano, tomate, frejol, melloco, alverja, pimiento, cebolla, entre otros.

Ahora las bodegas de las grandes compañías, en puertos y aeropuertos están abarrotadas de productos que no pueden salir del país y que jamás tuvieron el propósito de consumirse en el país. Ahí varados y pudriéndose. Los barcos llenos de petróleo sin tener a donde ir. Y en las empresas despidiendo a los y las trabajadores/as.

Mientras en las ciudades, en las barriadas populares con habitantes por miles, hombres y mujeres demandan alimentos para sostener su vida: frutas, hortalizas, cereales, leche, huevos, carne.

Y quienes producen esos alimentos, algunos de ellos se vuelven con mayor demanda por su valor nutritivo como quinua, o su aporte para enfrentar las enfermedades de vías respiratorias: naranja, limón, miel de abeja, son los y las campesinos, agricultores, de la costa, sierra y amazonía, que se mantuvieron necios produciendo para los mercados nacionales.

Evidencia de lo dicho es que del año 2000 para acá en el Ecuador decreció la superficie en cultivos transitorios, donde está la mayor parte de los alimentos para el consumo nacional, se perdieron doscientas mil hectáreas. Mientras que, en permanentes, donde están la mayor parte de cultivos para la exportación, se incrementó en ciento cincuenta mil hectáreas. Veamos el siguiente gráfico, elaborado[3] sobre los datos de la ESPAC nacional[4].


Otro tema por tratar, de nivel local, es la cuestión del acopio y comercio de alimentos para los sectores urbanos de menores recursos económicos y para las poblaciones marginales, pues el neoliberalismo debilitó o eliminó los circuitos de mercados municipales o estatales, tampoco el desarrollismo trabajó en esa línea.

Las principales cinco cadenas privadas de supermercados fueron las empresas que mayor utilidad generaron en la última década y media, luego de los bancos y las empresas petroleras.

La concentración del mercado en grandes cadenas oligopólicas de mercantilización incrementa la fragilidad del acceso a alimentos para los sectores periféricos y/o marginales. Lo que se agudiza si colocamos el requerimiento de alimentos sanos y frescos, sin químicos ni preservantes.

Es urgente e imprescindible trabajar en líneas de comercialización pública, a través de gobiernos locales y/o provinciales, que acerquen producción agrícola campesina y consumo en barrios populares.

Es emergente fortalecer el apoyo a los esfuerzos locales y regionales a favor de la agroecología.

Finalmente es necesario demandar una perspectiva estratégica, que reconozca que esta crisis sanitaria no es un caso aislado, sino que se encuentra enmarcada dentro de un conjunto de condiciones estructurales mundiales, transformar el sentido esencial de las políticas públicas , que plantee desacoplarse del sistema alimentario global, revertir tierras dedicadas a cultivos de exportación a favor de cultivos para el mercado nacional y recuperar los saberes indígenas y campesinos de armonía entre la vida de los seres humanos con la naturaleza.

Definitivamente hay que dar la vuelta a todo, no se puede volver a la normalidad.


[1] Las primeras imágenes sobre las exposiciones de cadáveres en la vía pública en Guayaquil fueron transmitidas por los noticieros de las cadenas privadas de televisión pro – gobiernistas de Teleamazonas y Ecuavisa

[2] A la presente fecha: 06/ 04/ 2020, los datos oficiales reconocen un total de casos confirmados con Covid 19 llega a 3767, y se reconoce fallecimientos de 109 casos.

[3] Elaboración: Sipae, agradezco el apoyo de Freddy Montenegro y Eliana Anangonó para la elaboración del gráfico.

[4] Fuente: Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria Continua- ESPAC, consultar en: https://www.ecuadorencifras.gob.ec/encuesta-de-superficie-y-produccion-agropecuaria-continua-bbd/